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Cómo poner subtítulos a un vídeo para redes

Poner subtítulos a un vídeo es lo que hace que funcione en redes, donde casi todo se ve sin sonido. Aquí tienes qué formato usar (SRT, VTT o texto quemado), las reglas que hacen que se lean bien y cómo repasar los subtítulos automáticos antes de publicar.

Por qué los subtítulos para Instagram y TikTok importan tanto

Abre cualquier red social en el autobús, en la sala de espera o en la cama con alguien durmiendo al lado: el vídeo empieza a reproducirse solo y casi siempre en silencio. La mayoría de la gente consume vídeo en el móvil así, sin sonido, y decide en uno o dos segundos si se queda o sigue bajando. Si tu mensaje depende de lo que se dice y no hay texto en pantalla, para esa persona el vídeo no dice nada. Por eso poner subtítulos a un vídeo para redes no es un detalle de acabado: es lo que hace que el contenido funcione cuando el sonido está apagado.

Los subtítulos para Instagram y TikTok cumplen además otras dos funciones que se suelen olvidar. La primera es la accesibilidad: para una persona sorda o con pérdida auditiva, un vídeo sin subtítulos es un vídeo que no puede ver. También ayudan a quien no domina el idioma, a quien está en un sitio ruidoso y a quien simplemente entiende mejor leyendo. La segunda es que los subtítulos convierten la voz en texto, y el texto se puede buscar, copiar y reutilizar. Las plataformas que aceptan un archivo de subtítulos lo leen; tú puedes aprovechar ese mismo texto para la descripción del vídeo, para un artículo o para sacar citas.

Hay una tercera razón, más práctica: el subtítulo obliga a ordenar el mensaje. Cuando ves tu propia frase escrita en dos líneas, te das cuenta enseguida de si sobra media frase o si el arranque es flojo. Mucha gente acaba recortando el vídeo después de leer su transcripción.

La buena noticia es que ya no hace falta teclear nada a mano. Los subtítulos automáticos generados a partir del audio te dan casi todo el trabajo hecho en minutos; el resto, el repaso, es lo que separa unos subtítulos que se leen bien de unos que hacen el ridículo. En las secciones siguientes tienes el formato que conviene, las reglas de legibilidad y cómo revisar lo que la máquina siempre falla.

Qué es un archivo SRT y en qué se diferencia del VTT y del texto quemado

Antes de exportar nada conviene tener claro con qué formato vas a trabajar. Hay tres opciones, y no se excluyen.

  • SRT. Si te preguntas qué es un archivo SRT: es un archivo de texto plano con los subtítulos numerados, cada uno con su hora de entrada y de salida (por ejemplo 00:00:04,200 --> 00:00:06,900) y una o dos líneas de texto. Lo puedes abrir con cualquier editor de texto. Es el formato más aceptado: lo admiten los editores de vídeo, los reproductores y las plataformas que permiten subir subtítulos aparte, como YouTube, Facebook o LinkedIn.
  • VTT (WebVTT). Es casi lo mismo que el SRT, con una cabecera y la coma de los milisegundos cambiada por un punto. Es el formato nativo de los reproductores web: si vas a poner el vídeo en tu propia página, el VTT es el que usa la etiqueta de vídeo del navegador.
  • Texto quemado. Los subtítulos se dibujan dentro de la imagen y pasan a formar parte del vídeo. No se pueden desactivar ni editar después, pero se ven siempre, en cualquier aplicación y con el estilo que tú elijas. En Instagram y TikTok es lo más habitual, porque esas aplicaciones no siempre dejan subir un archivo de subtítulos y sus subtítulos generados dentro de la propia app no siempre aciertan ni se pueden pulir con calma.

Regla práctica: guarda siempre el SRT aparte, aunque luego quemes el texto en el vídeo. El archivo pesa unos pocos kilobytes y te sirve para muchas cosas: corregir una errata sin volver a transcribir, volver a quemar los subtítulos con otro estilo, subir la misma pieza a YouTube con subtítulos activables, traducirlo a otro idioma o pegar el texto en la descripción. Si solo te quedas con el vídeo quemado, cualquier cambio te obliga a empezar de cero.

Para resumir dónde va cada uno: SRT para plataformas que aceptan subtítulos y para tu editor de vídeo; VTT para tu web; quemado para Instagram, TikTok, Reels y Stories, donde quieres que el texto se vea sí o sí. Y si tu vídeo es largo y lo que necesitas son piezas verticales con el texto ya puesto, la opción de hacer shorts de un vídeo recorta los clips en 9:16 y quema subtítulos que se resaltan palabra por palabra.

Reglas de legibilidad que sí se notan

Unos subtítulos pueden estar perfectamente transcritos y aun así ser incómodos de leer. Lo que marca la diferencia son unas pocas reglas, las mismas que usan los subtituladores profesionales:

  1. Como mucho dos líneas por subtítulo. Tres líneas tapan media pantalla en vertical y no da tiempo a leerlas. Si una frase no cabe en dos líneas, se parte en dos subtítulos.
  2. Alrededor de 42 caracteres por línea. Es la medida de referencia para que la vista no tenga que recorrer la pantalla de lado a lado. En vídeo vertical, con letra grande, conviene incluso quedarse por debajo. Las líneas muy desiguales (una de 40 y otra de 5) se leen peor que dos líneas parecidas.
  3. Nada por debajo de un segundo ni por encima de siete. Un subtítulo que dura menos de un segundo aparece y desaparece antes de que lo leas. Uno que dura más de siete segundos se queda congelado y el espectador vuelve a leerlo pensando que se ha perdido algo.
  4. Cortar por sentido, no por hueco de audio. Las pausas de quien habla no coinciden con la gramática. No dejes un artículo o una preposición colgando al final de una línea («de la» / «casa de mi abuela»): corta antes de la preposición, entre oraciones o después de una coma. El subtítulo debe poder leerse como una unidad.

Hay más detalles que suman. Respeta la velocidad de lectura: si alguien habla muy rápido, es mejor condensar un poco el texto que meter tres líneas en un segundo y medio. Mantén los números en cifras cuando son importantes (fechas, precios, pasos) porque se leen antes. Y evita que un subtítulo cruce un corte de plano: el ojo interpreta el cambio de plano como un cambio de frase.

En vídeo para redes hay que pensar también en la posición. La parte inferior de la pantalla en TikTok, Reels y Shorts la tapan el nombre de la cuenta, la descripción y los botones. Si quemas el texto, súbelo hacia el tercio inferior pero por encima de esa franja, y deja margen a los lados. Un subtítulo que queda debajo del botón de «me gusta» es un subtítulo que no existe.

Subtítulos automáticos: el repaso que no puedes saltarte

Cualquier sistema de reconocimiento de voz, por bueno que sea, falla siempre en los mismos sitios. Saberlo te ahorra leer la transcripción entera con lupa: basta con buscar esos puntos concretos.

  • Nombres propios. Personas, ciudades pequeñas, calles, nombres de producto. El modelo escribe la palabra común que más se parece a lo que oye.
  • Siglas. Pueden salir en minúscula, separadas por puntos, deletreadas o convertidas en una palabra que no tiene nada que ver.
  • Cifras. Años, porcentajes, precios y cantidades: a veces en letra, a veces en número, a veces con el orden de magnitud equivocado. Un «quince» que debía ser «cincuenta» cambia el mensaje.
  • Marcas y jerga. Nombres comerciales, términos técnicos de tu sector, anglicismos y palabras inventadas.

La forma más rápida de revisarlo es trabajar sobre el TXT antes de tocar el SRT. El TXT es el texto corrido, sin tiempos, así que se lee como un documento normal. Haz esto:

  1. Apunta antes de empezar la lista de nombres, siglas y marcas que aparecen en el vídeo. Suelen ser menos de diez.
  2. Abre el TXT y usa la búsqueda del editor para encontrar cada una. Si un nombre no aparece, búscalo por cómo suena: ahí estará mal escrito.
  3. Busca dígitos y palabras como «mil», «ciento» o «por ciento» para revisar todas las cifras de una pasada.
  4. Lee el texto completo una vez, rápido, para cazar frases que no tienen sentido. Donde algo no se entiende, escucha ese fragmento.
  5. Aplica las mismas correcciones en el SRT con buscar y reemplazar. Así no tocas los tiempos y el archivo sigue sincronizado.

Una advertencia: no reescribas frases enteras dentro del SRT si no hace falta. Si alargas mucho un subtítulo, puede romper el límite de caracteres o quedarse corto de tiempo. Corrige palabras; si una frase necesita reformularse, divídela en dos subtítulos.

Con el texto ya limpio tienes además material para otras cosas. Si el vídeo es una charla, una clase o una reunión, puedes convertir un vídeo en documento con resumen y capítulos, y usar ese resumen para la descripción del vídeo.

Cómo poner subtítulos a un vídeo con Airpic, paso a paso

En Airpic no necesitas cuenta ni instalar nada. El proceso para poner subtítulos a un vídeo es este:

  1. Sube el vídeo. Abre la herramienta y arrastra el archivo o elígelo desde el móvil. Vale tanto un vídeo como un archivo de audio, si solo tienes la grabación de voz.
  2. Elige el idioma. Reconoce 99 idiomas. Indicar el idioma del audio, en lugar de dejarlo en automático, ayuda cuando hay acentos marcados o el vídeo empieza con música.
  3. Procesa y mira el resultado. Procesar y ver la transcripción es gratis. Mientras trabaja verás la barra de progreso; la primera vez que se usa en un rato puede tardar algo más en arrancar.
  4. Descarga el ZIP. Dentro tienes cuatro archivos: TXT (texto corrido para leer y revisar), SRT (subtítulos con tiempos para editores y plataformas), VTT (para reproductores web) y JSON (los segmentos con sus tiempos, por si quieres procesarlos tú). Los subtítulos ya salen partidos en un máximo de dos líneas de 42 caracteres y sin pasar de siete segundos, que son las reglas de la sección anterior.
  5. Repasa. Sigue la lista de nombres, siglas, cifras y marcas sobre el TXT y lleva las correcciones al SRT con buscar y reemplazar.
  6. Sube o quema. Sube el SRT a las plataformas que lo admiten, o impórtalo en tu editor de vídeo para quemarlo con tu tipografía antes de publicar en Instagram o TikTok. Guarda el SRT junto al vídeo final.

Sobre la privacidad: el vídeo se procesa en GPU de la Unión Europea, nunca se usa para entrenar modelos y los archivos se borran una hora después de la descarga, un día como máximo. La primera descarga completa del mes es gratis; si necesitas más, en la página de la herramienta tienes los créditos, que no caducan.

Si quieres empezar ya, entra en transcribir un vídeo a texto, sube tu vídeo y en unos minutos tendrás el SRT listo para repasar.

FAQ

¿Cómo pongo subtítulos automáticos a un vídeo gratis?

Sube el vídeo a la herramienta de transcribir vídeo a texto de Airpic, elige el idioma y procesa. Ver la transcripción es gratis y la primera descarga completa del mes también; recibes un ZIP con TXT, SRT, VTT y JSON.

¿Qué es un archivo SRT y cómo se abre?

Es un archivo de texto con los subtítulos numerados, cada uno con su hora de entrada y salida y una o dos líneas de texto. Se abre con cualquier editor de texto y se importa en editores de vídeo y en plataformas como YouTube.

¿Se puede subir un archivo SRT a Instagram o TikTok?

Esas aplicaciones no siempre lo permiten, por eso lo habitual es quemar los subtítulos en el vídeo con un editor antes de publicar. Guarda el SRT aparte para poder corregirlo o reutilizarlo.

¿Cuántos caracteres debe tener una línea de subtítulos?

Alrededor de 42 caracteres por línea y como mucho dos líneas. Cada subtítulo debería estar en pantalla entre uno y siete segundos, y conviene cortar las frases por sentido, no por las pausas del audio.

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