Restaurar una foto escaneada, paso a paso
Una caja de fotos familiares, un escáner y muchas ganas. El resultado depende menos de la herramienta de restauración de lo que parece: depende sobre todo de como escanees y del orden en que apliques las cosas. Esta guía cubre la resolución de escaneo según el tamaño del original, qué puede reconstruir de verdad una IA y qué se está inventando, el orden correcto de los pasos y cuándo usar fotos de referencia de la misma persona.
Escanear bien es la mitad del trabajo
Lo que no capture el escáner no lo recupera después ningún modelo. Merece la pena dedicarle diez minutos.
Resolución según el tamaño del original. La regla es sencilla: cuanto más pequeño es el papel, más ppp necesitas para sacar los mismos píxeles. Para una copia pequeña de 10 x 15 cm, escanea a 600 ppp: salen unos 2.360 x 3.540 píxeles, suficiente para reimprimir en un tamaño mayor y para que la restauración tenga con que trabajar. Para originales más grandes (un retrato de estudio, una foto de 20 x 25 cm o mayor), 300 ppp bastan. Subir a 1.200 ppp una copia normal no añade detalle real: solo amplía el grano del papel y multiplica el peso del archivo. La excepción son los negativos y diapositivas, que son diminutos y sí piden 2.400 ppp o más, con un escáner preparado para transparencias.
Escanea en color aunque la foto sea en blanco y negro. Parece contraintuitivo, pero el modo color captura tres canales en vez de uno y eso da más información para separar el grano del detalle, además de registrar el tono real del papel (sepia, virados, amarilleo). Si después quieres una versión neutra, la conviertes; al revés no se puede.
Guarda en TIFF o en JPEG de máxima calidad. TIFF si vas a archivar el escaneo como original; JPEG al 100 si el espacio manda. Lo que hay que evitar es el JPEG a calidad media que ponen por defecto algunos programas de escáner: mete artefactos en cuadrícula que luego la restauración interpreta como textura y refuerza.
Limpia antes. Cristal del escáner con un paño de microfibra, y la foto con un pincel suave o una perilla de aire. Cada mota de polvo se convierte en un punto blanco o negro que habrá que quitar después. Si la copia está abarquillada, ponle peso encima unas horas antes de escanear. Y desactiva los filtros automáticos del programa del escáner (nitidez, corrección de polvo por software, ajuste automático de niveles): quieres un escaneo plano y fiel, no uno ya "mejorado", porque esas mejoras son irreversibles y estorban al modelo.
Un apunte: si no tienes escáner, una foto del original con el móvil puede valer, pero cuida la luz (difusa, sin flash, sin reflejos en el papel satinado), pon la cámara paralela al plano de la foto y usa el archivo original, no una captura ni una copia reenviada.
Qué puede y qué no puede recuperar la IA
Conviene tener claras las dos listas antes de empezar, porque evita decepciones y también evita pasarse de intensidad.
Lo que sí puede hacer:
- Reconstruir rasgos faciales. Ojos, labios, dientes y contornos que en el escaneo son una mancha vuelven a tener estructura. Es lo que más impresiona y lo que más cuidado exige.
- Quitar grano y ruido de película y del propio escaneo, sin comerse el detalle fino si la intensidad es la adecuada.
- Recuperar nitidez en fotos ligeramente desenfocadas o movidas, y limpiar los bordes blandos típicos de una copia antigua.
- Devolver color a una foto en blanco y negro de forma verosímil.
- Ampliar el fondo y la escena para reimprimir en un tamaño mayor que el original.
Lo que no puede hacer: inventar lo que nunca estuvo en el papel. Si una esquina está rota, si hay una quemadura, una mancha de humedad grande o una zona reventada por sobreexposición, el modelo rellena con algo verosímil, no con la verdad. Puede dibujar una oreja donde falta media cara, y esa oreja será plausible e inventada. Lo mismo pasa con el color: en una foto en blanco y negro no hay información de tono, así que el vestido saldrá de un color probable, no del color que era. Si la prenda era roja y el modelo la pinta azul, no es un fallo del modelo: es que ese dato no existe en el archivo.
Esto tiene una consecuencia práctica para fotos de familia: guarda siempre el escaneo original sin tocar junto a la versión restaurada. El escaneo es el documento; la restauración es una interpretación. Y si vas a mostrarla a la familia, di cuál es cuál.
Hay un tercer grupo, el de los casos dudosos: caras muy pequeñas dentro de una foto de grupo, perfiles muy girados, gafas con reflejos y personas parcialmente tapadas. Ahí la reconstrucción a veces acierta y a veces produce una cara que no es la de nadie. Con esas conviene bajar la intensidad y comparar antes de dar nada por bueno. En la guía sobre qué se puede recuperar y qué no hay más ejemplos de los límites.
El orden correcto: ruido, caras, color
Con el mismo escaneo y las mismas herramientas, el orden cambia el resultado. El que funcióna es este: primero quitar el ruido, después restaurar las caras y por último el color.
1. Quitar el ruido primero. El grano de película y el ruido del escaneo son señal falsa. Si se los das al modelo de caras, este los interpreta como textura de piel y los refuerza: acabas con una cara llena de poros y arrugas que no están en el original. Limpiando antes con quitar ruido le entregas una base estable. Ojo con la intensidad: al 100 % la piel queda de plástico y desaparecen las pestañas. En escaneos de copias antiguas, alrededor del 50 % suele ser el punto donde se va el grano y se queda el detalle.
2. Restaurar las caras después. Ya con el grano fuera, la reconstrucción de rasgos trabaja sobre bordes reales y no sobre ruido. Este paso es el que más cambia la foto y el que más conviene vigilar, porque es donde el modelo tiene más margen para inventar.
3. El color al final. Colorear es una predicción sobre la luminosidad de la imagen: cuanto más limpia y mejor definida esté esa luminosidad, más coherentes salen los colores. Si coloreas primero, el modelo de caras después reinterpreta una imagen que ya lleva color inventado y puede producir tonos de piel raros o parcheados. Con colorear al final, además, puedes probar el modo natural o el vívido y la intensidad sin rehacer todo lo anterior.
Hay dos matices útiles. El primero: no acumules pasadas del mismo modelo. Pasar dos o tres veces el restaurador de caras no mejora el parecido; lo que hace es acumular su propio estilo, y la cara se aleja de la persona. El segundo: trabaja siempre desde el escaneo original, no desde una descarga de una prueba anterior, para no encadenar compresiones.
Si la foto además esta movida o desenfocada de origen, el paso de enfocar va entre el ruido y las caras. Y si quieres reimprimir en grande, la ampliación es lo último de todo, después del color.
Cuándo usar fotos de referencia
Con originales muy degradados aparece un problema concreto: cuando quedan pocos píxeles de cara, la reconstrucción no tiene datos suficientes y tiende a una cara genérica. Sale una persona nítida, guapa, coherente... y que no es tu abuela. Es el efecto más frustrante de todo el proceso, y no se arregla subiendo la intensidad: cuanto más fuerte, más se parece al promedio aprendido por el modelo y menos a la persona real.
La solución es darle referencias. Airpic admite hasta tres fotos de la misma persona junto a la que quieres restaurar. El sistema usa esas caras para guiar el parecido, de modo que los rasgos reconstruidos tiren hacia esa identidad concreta y no hacia una cara media.
Cómo elegir las referencias:
- Que sea la misma persona, obviamente, y a una edad lo más parecida posible a la de la foto que restauras.
- Nítidas y bien iluminadas, con la cara grande en el encuadre y mirando más o menos de frente.
- Mejor sin gafas de sol, sombreros ni manos en la cara.
- Con una sola foto buena ya se nota la mejora; hasta tres afinan más. No hace falta llegar a tres si no las tienes.
El control que decide cuánto pesa la reconstrucción es el deslizador de fidelidad. Al 100 % la cara restaurada se aplica entera; bajandolo, el resultado se mezcla con los rasgos del original. Con escaneos muy degradados, un valor intermedio suele dar el mejor equilibrio: suficiente reconstrucción para que la cara tenga estructura, suficiente original para que siga siendo esa persona. Prueba un par de valores y compara: ver el resultado es gratis, así que la comparación no cuesta nada.
Si la restauración genera varios candidatos, compáralos antes de elegir: no siempre gana el más nítido, gana el que reconoces.
Paso a paso en Airpic
Con el escaneo ya hecho, el recorrido completo es este.
- Sube el escaneo a quitar ruido si tiene grano o artefactos, con la intensidad alrededor del 50 %. Compara y descarga.
- Lleva ese archivo a restaurar fotos antiguas. Se admiten JPG, PNG (con alfa y 16 bits), WebP, TIFF, HEIC y AVIF, con un máximo de 20 megapíxeles. Se aplica la orientación EXIF y se conserva el perfil ICC.
- Si la cara sale genérica, añade de una a tres fotos de referencia de la misma persona y ajusta el deslizador de fidelidad hasta que la reconozcas.
- Revisa con el comparador y con la vista al 100 %, mirando ojos, dientes, manos y cualquier zona rota del original. Ver el resultado es gratis.
- Colorea al final con colorear fotos en blanco y negro si la foto es monocroma, eligiendo entre modo natural o vívido.
- Si vas a reimprimir en grande, pasa el resultado por ampliar imagen como último paso.
- Prepara el archivo final con comprimir imagen, que es gratis del todo: JPEG de calidad alta para el laboratorio de revelado, o WebP si la foto va a una web familiar.
Archiva el escaneo original sin tocar en un disco y en una copia fuera de casa. Es lo único irremplazable de todo el proceso: la restauración se puede rehacer cuando los modelos mejoren; el papel, no.
En las herramientas que no son comprimir tienes una descarga completa gratis al mes y después créditos que no caducan, sin cuenta ni suscripción. El procesado ocurre en GPU dentro de la Unión Europea, los archivos se borran una hora después de la descarga y como máximo al día siguiente, y no se usan para entrenar modelos. Con fotos de familia esto no es un detalle menor. Si tus escaneos vienen de un móvil y están en HEIC, en el artículo sobre convertir HEIC a JPG tienes cómo prepararlos.
FAQ
¿A cuántos ppp escaneo una foto de 10 x 15 cm?
A 600 ppp. Salen unos 2.360 x 3.540 píxeles, que dan margen para restaurar y reimprimir en un tamaño mayor. Para originales más grandes, 300 ppp son suficientes. Los negativos y las diapositivas piden mucho más, 2.400 ppp o más, con un escáner que admita transparencias.
¿Escaneo en color o en blanco y negro si la foto es en blanco y negro?
En color. El modo color captura tres canales en lugar de uno, da más información para separar el grano del detalle y registra el tono real del papel, incluidos sepias y amarilleos. Convertir a neutro después es fácil; recuperar el color del escaneo no.
¿Por qué la cara restaurada no se parece a la persona?
Porque en originales muy degradados quedan pocos píxeles de cara y la reconstrucción tira hacia una cara media. Se corrige añadiendo de una a tres fotos de referencia de la misma persona y bajando el deslizador de fidelidad para conservar rasgos del original.
¿Puedo restaurar una foto con una esquina rota o quemada?
La IA rellenará esa zona con algo verosímil, pero inventado: no hay información que recuperar. Queda bien para ver la foto, y hay que decir que es una reconstrucción si se va a compartir. Guarda siempre el escaneo original sin tocar junto a la versión restaurada.
Sube tu escaneo y mira el resultado antes de descargar nada.
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